Las Zonas de Bajas Emisiones son ya una realidad en las grandes ciudades. Desde el 1 de enero, todas aquellas urbes que tengan más de 50.000 habitantes están obligadas por ley a tener un perímetro restringuido al tráfico debido a la ley 7/2021 de 20 de mayo de cambio climático y transición energética. Es por eso que el Ayuntamiento de Madrid, entre otros grandes núcleos poblaciones de la región, como Móstoles, Fuenlabrada o Leganés, han puesto en marcha sus ZBE, algunas de ellas desde hace tiempo.
En el caso de Madrid ciudad, la cosa es bastante más importante debido al gran volumen de personas que se desplazan por ella cada día por trabajo y ocio. Precisamente por eso, circular por la M30 o Gran Vía te puede acarrear una sanción de 200 euros, que es lo que cuesta acceder a una ZBE con un automóvil sin etiqueta. La sanción baja a 100 euros en el caso de pronto pago.
¿Qué coches no pueden entrar en las ZBE de Madrid?
No podrán acceder a las Zonas de Bajas Emisiones todo aquel turismo que carezca de etiqueta medioambiental. Por eso mismo, los conductores que accedan a cualquier barrio de Madrid ciudad deberán hacerlo con automóviles con ‘pegatinas’ B, C, ECO y 0, cada una con sus correspondientes particularidades. Recordemos que, desde el 1 de enero de 2023, los coches sin etiqueta no podían circular por el interior de la M30 y ahora ese límite se ha ampliado a toda la ciudad.
Hay una excepción temporal a esta prohibición: todos aquellos coches ‘empadronados’ en la capital y que paguen sus impuestos en la misma podrán circular hasta el 31 de diciembre de 2024.
En 2025, habrá una nueva vuelta de tuerca y únicamente podrán acceder a las ZBE los coches sin etiqueta que sean catalogados como históricos (más de 30 años), los vehículos de emergencia y de las Fuerzas Armadas y los que se utilizan para el transporte de personas con movilidad reducida (éstos deberán estar dados de alta en el sistema del ayuntamiento y exhibir la tarjeta identificativa en el salpicadero/cristal delantero).
Otras medidas adicionales puestas en marcha
La normativa medioambiental también exige a los municipios de más de 20.000 habitantes a tener protocolos de actuación para cuando se superen los valores límite de contaminación establecidos por ley. Esto conlleva la creación de carriles bici para fomentar la movilidad intraurbana, mejorar la red de transporte público con mayores frecuencias, plantaciones de árboles y fomentar, en general, la electrificación de toda la movilidad, personal y profesional (en este último punto se incluye el reparto de mercancías).













