- 22 coches pequeños perfectos para moverse por la ciudad
- Los 17 coches eléctricos más baratos del momento
- ¿Interesa realmente el coche autónomo a los conductores?
Los robotaxis tienen potencial de sobra para revolucionar la movilidad, pero aún existen circunstancias donde su tecnología no llega y los gestos de un operador humano siguen marcando la diferencia. Por ejemplo, cerrando sus puertas.
Por lo que parece, Waymo se está enfrentado a este gesto como un problema que acucia a sus futuristas vehículos autónomos. Y es que, cuando los pasajeros terminan su viaje y no cierran bien las puertas, los robotaxis suelen quedarse inmovilizados.
Un ejército de 'cierrapuertas' en una app
Por todo lo anterior, como cuenta el Washington Post, ahora esta compañía de Silicon Valley ofrece a cualquier residente de Los Ángeles una recompensa de 20 dólares -17 euros al cambio- si ayuda a dejar bien cerrados los Waymos que lo precisen.
La iniciativa se canaliza a través de la app de mensajería instantánea Honk, que actúa como una suerte de centralita de grúas. A través de ella, Waymo coordina y paga a los conductores de grúa y técnicos de asistencia en carretera por cerrar las puertas de los robotaxis inmovilizados.
César Marenco, dueño de la compañía de grúas Milagro Towing en Inglewood (California, EE UU), cuenta al Post su experiencia: "Cuando alguien se sube a un vehículo y no hay nadie que les recuerde que cierren bien las puertas o se pongan los cinturones, siempre habrá errores humanos". Un portavoz de Waymo asegura que los problemas con las puertas no son tan típicos, pero que la compañía "trabaja continuamente para mejorar la recogida y la llegada de los pasajeros".
Cuando los robotaxis quedan fuera de juego
Si bien lo de las puertas mal cerradas es común pero no epidémico, los apagones como el reciente en San Francisco es lo que ha motivado la investigación del Washington Post. Durante aquel apagón, en ausencia de semáforos, los Waymo se quedaron inmovilizados y muchos de sus frustrados pasajeros los abandonaron dejando las puertas abiertas, añadiendo complejidad al problema.
El gruista César Marenco también ha asistido en otros problemas aparte de puertas mal cerradas, como por ejemplo un cinturón de seguridad pillado en la puerta cerrada de un Waymo. En una semana, su servicio auxilia a una media de tres robotaxis, muchos de los cuales tenían problemas diversos con las puertas.
Aparte de estas recompensas económicas, Waymo tendría una solución más definitiva a largo plazo. Y es que la compañía ya tiene casi lista la renovación de su flota de Jaguar I-Pace y, aunque el Hyundai Ioniq 5 es el principal candidato para su sustitución, también tiene previsto incorporar un modelo construido en exclusiva por Zeekr y dotado con puertas de cierre automático. Competidores como Zoox de Amazon o el Robotaxi de Tesla también incorporan estos automatismos, lo cual sugiere que, en el futuro, reducir las posibilidades de fallo humano será clave en el desarrollo de los robotaxis.










