General Motors acaba de anunciar una inversión de 60 millones de dólares en una innovadora compaía de de baterías de Silicon Valley llamado Mitra Chem, con el objetivo de hacer que las baterías de automóviles eléctricos sean más asequibles y accesibles.

Actualmente la mayoría de los vehículos eléctricos funcionan con baterías de iones de litio, una combinación que requiere productos químicos costosos y raros, incluido el óxido de cobalto de litio en el cátodo y el grafito en el ánodo. El fosfato de hierro y litio (LFP) no solo es más barato y más abundante, sino que evita muchos de los problemas asociados con el cobalto, como obtenerlo y pagarlo.

Ventajas y desventajas de las baterías LFP

Las ventajas de las baterías LFP incluyen un ciclo de vida más largo, sin riesgo de fugas o incendios, sin mantenimiento, peso más ligero y eficiencia mejorada de descarga y carga.

Pero por supuesto, las LFP tiene desventajas, la principal es que no funciona tan bien bajo cero o a altas temperaturas. Eso es un factor decisivo para muchos lugares en los que es posible que tengas que conducir tu coches durante todo el año con ciertos episodios de temperaturas extremas.

Pero a decir verdad esto es un problema de las baterías LFP tal y como están ahora. Mitra Chem, señala que se podría encontrar una solución que evite esto. La compañía dice que revisará miles de diseños de cátodos cada mes en la búsqueda de nuevas fórmulas de celdas de batería.


“La inversión de GM en Mitra Chem no solo nos ayudará a desarrollar químicas de batería asequibles para su uso en vehículos GM, sino que también impulsará nuestra misión de desarrollar, implementar y comercializar materiales de cátodo a base de hierro fabricado en EE.UU que puedan impulsar los futuros coches eléctricos y escalar el almacenamiento de energía electrificado entre otras cosas”, ha explicado el CEO y cofundador de Mitra Chem, Vivas Kumar.