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Dos abandonos por imposición de la FIA, un motor desechado, los ventiladores de la desgracia, accidentes por doquier y un sinfín de problemas mecánicos. El Dakar 2025 se está cobrando una multitud de víctimas españolas por diversos contratiempos de todo tipo, sin haber alcanzado ni siquiera la primera semana de competición. Repasamos la cronografía de todos los participantes españolas en el primer tercio de carrera en Arabia Saudí.
El Dakar 2025: una pesadilla para los pilotos españoles
Si bien la primera etapa ilusionó a la afición ibérica con un gran estreno de Cristina Gutiérrez y Carlos Sainz, en menos de 24 horas se torció todo. Para hacernos una idea: el pinchazo de una rueda por parte del Matador será el menor de los problemas que leerás en este artículo.
La vorágine de acontecimientos catastróficos comenzó con unos problemas de fiabilidad en el Dacia de Cristina Gutiérrez. La burgalesa no sólo sufrió lo suyo, sino que además tuvo que asistir a su compañero Sébastien Loeb por la rotura de sus tres ventiladores. Un Dakar a remolque nada más empezar que se saldó con un golpe en la Etapa 48 Horas que fastidió la dirección del Sandrider de la piloto de 33 años. El camión de asistencia acudió a su rescate.
Fue en la misma Crono 48 Horas donde se desencadenó la concatenación de problemas. Y es que las desgracias siempre vienen juntas. Hablemos ahora de los vuelcos: Laia Sanz no pudo esquivar una roca de grandes dimensiones en esa misma etapa cronometrada. La catalana volcó, al igual que Carlos Sainz. El Ford Raptor T1+ del madrileño volcó tras una duna mal cortada en uno de los accidentes con mayor repercusión del Rally, aparte de sufrir más pinchazos, contratiempos en la navegación e incluso dolores físicos.
Aquí es donde la Federación Internacional de Automovilismo añadió su habitual dosis de protagonismo. La FIA, reguladora del Dakar desde ediciones muy recientes, consideró que las barras antivuelco del Century de Sanz y el Raptor de Sainz, respectivamente, eran inseguras para continuar la prueba.
El resultado fue un viaje de vuelta con destino a Barcelona para Laia y el regreso a Madrid del vigente ganador de la competición. Ambos por imposición. El tetracampeón español del Dakar, al enterarse de la resolución de la FIA, reconoció haber sufrido una de las mayores decepciones en su extensa trayectoria deportiva, al mismo tiempo que habría deseado cierta flexibilidad por parte de la Federación. No obstante, tanto el piloto de 62 años como Sanz aceptaron la decisión con deportividad.
Naufragio surrealista en Arabia Saudí
Hemos hablado de Cristina, Carlos y Laia. Pero el dramatismo continuó con Nani Roma. La otra baza española de Ford se encontraba bien posicionada en la clasificación general de Ultimate hasta que apareció una alarma en el salpicadero, en el primer día de competición. Era su motor V8 atmosférico. A 200 kilómetros de concluir la Etapa 48 Horas, el 'Coyote' dijo basta y se rompió, poniendo fin a las aspiraciones del piloto de Folgueroles en el Dakar 2025.
El piloto de 52 años continúa en carrera, pero con opciones nulas de cara a la clasificación general: "No nos ha pasado esto en 17.000 kilómetros", reconoció Nani, visiblemente frustrado tras haber capitaneado el desarrollo del proyecto alentador de Ford.
Por último, Isidre Esteve arrancó la edición de 2025 en el desierto saudí arrastrando una gripe que le lastró durante la primera etapa del Dakar. Sin embargo, el ilerdense afrontó la enfermedad con un ritmo esperanzador y una remontada épica en la primera parte de la Etapa 48 Horas. Pero como este artículo consiste en un relato contínuo de desgracias, lo que viene a continuación no sorprenderá a nadie: la pareja formada por Isidre y Txema Villalobos requirió de tres horas para reparar su Toyota Hilux en el kilómetro 700. Este inconveniente mecánico relegó a la pareja española a la cola de la clasificación.
Un Dakar 2025 descafeinado
El experimento del director de carrera, David Castera, ha funcionado: la primera semana del Dakar ha hecho una criba de corredores como antaño, con la mala fortuna de que la mayoría de los pilotos desafortunados representan a España. Tantos abandonos y distancias en el crono de manera tan prematura podría provocar, paradójicamente, un segundo tramo del Dakar diluido y con falta de emoción.
Por suerte, hay quienes todavía se libran de los infortunios: Armand Monleón está dirigiendo al brasileño Lucas Moraes hacia el Top 5 de la clasificación general con el equipo TGR, mientras que Dani Oliveras, copiloto del argentino Juan Cruz Yacopini, está peleando por entrar en el Top 10 con el Overdrive. Por su parte, Oriol Mena está siendo la mano derecha del prometedor Rokas Baciuska, quien pelea por colarse entre los 20 primeros por medio de destellos de calidad, al igual que el reconocidísimo chef de 52 años, Ferrán Jubany, quien ha aparcado el restaurante por la aventura en el desierto, acompañado por Marc Solà.


















