Que Fernando Alonso, con 44 años, acumule más de 12 meses consecutivos venciendo a Lance Stroll en todas las clasificaciones no es casualidad. Anteriormente Car and Driver ofreció el punto de vista de un nutricionista sobre la salud envidiable del bicampeón del mundo de Fórmula 1. Hoy toca analizar su alimentación desde la perspectiva psicológica.
La dieta de Fernando Alonso, explicada por la Neuropsicología
La salud física no lo es todo; ésta presenta una conexión multifactorial con la mente, apunta nuestro neuropsicólogo experto, Sergi Hernández. En el caso de Fernando Alonso, el bicampeón del mundo y actual piloto de Aston Martin permanece en la élite de la Fórmula 1 gracias, en parte, a su dieta flexitariana y a pesar de su avanzada longevidad en el Gran Circo. Según nuestro especialista, "Alonso tiene que ir más al detalle para mantener la concentración". Y es que la nutrición milimétrica le prepara para ello, pero no le asegura resultados deportivos.
En cambio, los deportistas más jóvenes (entre 17 y 19 años de edad), tienden a sobrevalorar el descanso y la alimentación sana: "Algunos pilotos entienden el rendimiento como una fórmula matemática". Obviamente, no es así, apunta Sergi: "Es una inversión que no te va a dar un beneficio inmediato, sino que más bien se trata de un entrenamiento invisible: en ningún caso te va a garantizar resultados. La alimentación es una pieza fundamental, pero no es la clave".
Una expectativa errónea conlleva mucho estrés psicológico para este perfil de deportista adolescente e incluso puede llegar a frustrarle y replantear su rutina: "Si como bien y no salgo de fiesta, ¿qué pasa?". Por suerte, Sergi encuentra una respuesta rápida: "Tu cuerpo está preparado al 100%, pero luego tienes que gestionar las carreras con tu máximo físico".
Salud mental y física en la F1: ¿Cómo ayuda un psicólogo deportivo?
Seguramente hayas visto alguna vez a Fernando Alonso realizar juegos de luces delante de un Batak o a Pierre Gasly practicar malabares con unas bolas minutos antes de iniciar una carrera. Incluso, habrás observado como los pilotos de Fórmula 1 visualizan una vuelta a un circuito con los ojos cerrados, simulando tanto el cambio de marchas como el giro del cuello y el de un volante imaginario en medio de una sala vacía.
Estas prácticas de relajación y coordinación repetitiva para mejorar los reflejos y la velocidad de los tiempos de reacción a modo de exposición y aprendizaje, normalmente, están incentivadas por la iniciativa de un profesional que acompaña al piloto. Y es que un psicólogo deportivo también educa la mente de un deportista de élite a través de terapias respiratorias y diálogos internos, mediante de una vertiente cognitivo-conductual más cercana a la neurología.
El entrenamiento de la atención, la concentración y la memoria no sólo sirven al psicólogo para establecer diagnósticos, sino que también maximiza los futuribles resultados del propio deportista. La identificación de estados mentales es fundamental para trabajar sobre la toma de decisiones bajo presión durante el transcurso de una prueba automovilística y también de cara a gestionar sus emociones delante de una cámara. Si no, que se lo digan a Lewis Hamilton.
Por tanto, La detección de señales o "red flags" es clave para que un deportista comprenda si actúa de manera nerviosa o no. Y es que a veces los pilotos "se montan películas soñadas y no escenarios perjudiciales", apunta Sergi, quien concluye con una pregunta reflexiva que bien podría ir dirigida hacia el propio Lewis: "Qué actitud quiero mostrar?".












