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Alfa Romeo puso fin a su relación con Sauber en Fórmula 1 en el pasado Gran Premio de Abu Dhabi, una cita con la que acabaron seis años de vínculo con el que al comienzo, parecía que la trastocada Sauber recuperaba su brillo de tiempos pasados con nuevo nombre, colores y un Charles Leclerc que posteriormente fue reemplazado por nada menos que Kimi Raikkonen en su capítulo de despedida como piloto de F1.
Así pues, esta asociación suizo-italiana fue percibida como positiva por ambas partes tras un 2018 experimental, para pasar a una ‘absorción’ de Sauber por parte de Alfa Romeo que, sin embargo, no continuará más allá de 2023 debido a la gran oportunidad que la marca de Hinwil ha encontrado con Audi de cara a 2026.
Un compromiso mucho más vistoso para un equipo de metas humildes como lo ha sido Sauber, y que ha dejado fuera de lugar a una Alfa Romeo que fue capaz de dar con un acuerdo en Fórmula 1 muy lucrativo, justo antes del ‘boom’ que experimentó la categoría, y que ha vuelto cualquier acuerdo mucho más cotizado de lo que podía estarlo antes.
De esta manera, Alfa Romeo ha quedado fuera de juego en el terreno del motorsport, al que de un modo u otro pretende regresar mediante alguna de sus diversas categorías, aunque no a cualquier precio, tal como ha revelado el CEO de la marca italiana, Jean-Philippe Imparato.
Reveladas las condiciones de Alfa Romeo para volver a la competición
Por ello, el responsable concedió una entrevista a Ouest France en la que analizó la salida de Alfa Romeo de la Fórmula 1 y la racional estrategia de marca que subyace a cualquier decisión que vayan a tomar:
“¿Queríamos repetir una experiencia en las mismas condiciones, siendo patrocinador de un equipo por aproximadamente el doble del precio? No, porque no traje nada nuevo y tenía dinero para invertir en el desarrollo de mis productos”, establecía el ejecutivo francés, quien no espera repetir la fórmula actual.
Una receta que al parecer pudo replicar de la mano del equipo Haas, a través de un acuerdo, no para modificar el nombre del equipo, pero sí el de sus motores Ferrari, que pasarían a llevar la nomenclatura de Alfa Romeo, algo que finalmente no pasará:
“Convertirse en patrocinador de un equipo contrario y empezar con la misma historia no tenía mucho sentido”, avanzaba Imperanto, dejando claro los nuevos mínimos de la casa italiana, elevando el standing de su participación:
“Si lo hago, no lo hago como patrocinador, lo hago como propietario. En segundo lugar, lo hacemos a largo plazo. No lo hacemos para menos de tres temporadas, con una o dos temporadas de preparación”, sostenía el CEO de Alfa Romeo, sobre las condiciones necesarias para que su marca vuelva a implicarse en un proyecto de motorsport que persigue.
Unas exigencias que, de esta manera, parecen inasumibles dentro de la actual Fórmula 1, no solo por el hecho de que ningún equipo actual está en venta, sino también por el hecho de que en ningún caso lograrían un acuerdo tan beneficioso como los alcanzados con Sauber en 2018 y 2019:
“La ecuación económica todavía no me ha convencido y no haría que la empresa asumiera un riesgo que pudiera enviarla de vuelta a zonas donde saldría perdiendo financieramente”, sostenía para concluir Jean-Philippe Imparato, CEO de Alfa Romeo, sobre la estrategia de detrás de un regreso al mundo de la competición tras su aventura en Fórmula 1 junto al equipo Sauber.














