Los directores de las formaciones de F1 han sido menos críticos con la Federación Internacional de Automovilismo en comparación con los 20 corredores del Gran Premio de Mónaco. En concreto, Horner y Wolff han empatizado con Freitas, que se ha enfrentado a su segundo GP como director de carrera de la Fórmula 1 en un escenario más que complicado.
La FIA se salva de las críticas de los directivos
Los pilotos llevan el gen de la competición en la sangre y los aficionados querían disfrutar de un espectáculo inmediato. Sin embargo, la FIA retrasó la salida del GP de Mónaco y la espera fue superior a la hora.
En palabras de Christian Horner, el retraso del inicio de la carrera “necesita ser revisado porque hubo un pequeño caos con las ruedas entrando y saliendo de la parrilla”, comentó en declaraciones recogidas por RaceFans: “Habría sido mejor empezar la carrera, reaccionar al aguacero y sacar el coche de seguridad para detener la prueba”, añadió el máximo responsable de Red Bull en la F1, en referencia a todo lo que aconteció a las 15:00h de la tarde, justo el momento en el que que los chubascos comenzaron a intensificarse progresivamente.
Por su parte, el líder de Mercedes, Toto Wolff, también deseó comenzar a la hora inicial prevista, aunque entendió que las circunstancias no lo permitiesen: “Habría deseado comenzar más pronto, pero creo que no se podía haber hecho nada más”, sostuvo.
Horner y Wolff empatizan con Freitas
El portugués tuvo que lidiar con un papel muy difícil en Montecarlo. Por desgracia, ya ha sufrido la primera mancha en su palmarés, siendo la cita monegasca su segunda aparición como director de carrera del Gran Circo.
Pese a ello, Eduardo ha recibido el apoyo de numerosos jefes de equipo: “Ha habido cambios en dirección de carrera, pero se está haciendo el mejor trabajo posible y algunos aspectos están más claros este año. Con tanta gente nueva es entendible que se tomen un tiempo para adaptarse”, justificó Horner.
En última instancia, Wolff compartió un discurso parecido al de su oponente: “No tengo ningún problema que con se retrasase la salida varias veces. La lluvia del principio fue torrencial y no creo que se pueda arrancar una carrera con tormentas en Mónaco. Hay que darles crédito a los directores de carrera porque esta carrera fue muy difícil de gestionar”, sentenció el austríaco.

















