Lewis Hamilton no levanta cabeza. Su 2022 está siendo desastroso. El W13 no funciona, pero él tampoco. El heptacampeón del mundo ha vuelto a sufrir una desconexión en el Gran Premio de la Emilia Romaña y ha terminado fuera de los puntos y doblado por su antiguo rival, Max Verstappen, mientras que George Russell ha finalizado cuarto con el mismo coche.
Un monoplaza impracticable
La 14ª posición de salida ya presagiaba lo que acontecería una hora y media más adelante. El piloto británico, derribado ante la paupérrima situación actual del equipo Mercedes, no ha encontrado la forma de deshacerse de un Pierre Gasly muy combativo durante gran parte de la carrera disputada en el Autodromo Enzo e Dino Ferrari y ha finalizado 13º en un Gran Premio para olvidar.
El siete veces campeón del mundo sufrió las dificultades para adelantar en Imola y observó cómo, paradójicamente, su compañero Russell ascendió hasta el cuarto lugar al finalizar la prueba. Para colmo, en la vuelta 40, Lewis recibió el mensaje más doloroso a través de la radio: “Tienes bandera azul, es Verstappen”.
Efectivamente, quienes protagonizaron la rivalidad del siglo en la campaña anterior, se han vuelto a encontrar en la pista, aunque en circunstancias totalmente diferentes en comparación con 2021. Max ha vencido en Imola, mientras que Hamilton tan solo ha podido completar 62 vueltas de las 63 que estaban programadas. Y es que Red Bull ha doblado a Mercedes en un Gran Premio. Ver para creer.
Sensación de derrota absoluta
La conclusión de la carrera fue la mejor de las noticias para un Lewis muy poco acostumbrado a pelear en unas posiciones tan alejadas de la cabeza. Toto Wolff se comunicó con él a modo de terapia psicológica: “Hola, Lewis. Perdón por lo de hoy. Ha sido una carrera terrible. Sé que este coche es inconducible. No nos merecemos este resultado, pero nos levantaremos y saldremos de esta”, le consoló el director austríaco, 24 horas después de mantener una tensa conversación con su piloto estrella durante la sesión clasificatoria.
Hamilton respondió a su jefe en una radio publicada por la FOM: “Sí, lo sé, Toto. Tenemos que seguir trabajando duro”. Minutos después, Lewis apenas pronunció una frase larga ante la prensa: “Era imposible hoy, por desgracia. Es duro, es duro… No espero mucho para Miami”, declaró a DAZN. Debido a la brevedad del siete veces campeón del mundo, Russell fue preguntado por su compañero de equipo. El 4º clasificado en Imola le defendió: “Nos faltaba ritmo y velocidad punta. En este circuito no se puede adelantar”, argumentó George.
La regularidad del piloto de 24 años contrasta con la intermitencia de Lewis, que es séptimo en el Mundial con 28 puntos y está siendo superado claramente por su nuevo compañero en Mercedes. ¿Habrá un cambio de chip en Miami? Ni el propio Hamilton lo sabe todavía.














