El equipo de Toto Wolff no da motivos a sus aficionados para pensar que Mercedes pueda evolucionar el indeseable W13 en las próximas carreras. A corto plazo, parece imposible. Aunque para Imola existe una mínima esperanza.
Más ligereza y menos porpoising, pero... ¿Para cuándo?
Mercedes continúa sin resolver sus problemas y no da la sensación de que pueda revertirse la situación pronto. Para empezar, los germanos no llevarán mejoras significativas a Italia dentro de una semana. Confían en que las características del Autodromo Enzo e Dino Ferrari les favorecerán, gracias a la acumulación de curvas lentas. Sin embargo, desde Brackley apuntan: “Lo mejor que podemos hacer en este momento es estar a medio segundo de los mejores”, ha recogido el medio alemán AMuS.
Sea como fuere, Mercedes es el segundo constructor actual en la clasificación de equipos. Las flechas de plata han sabido aprovechar los errores de los demás para obtener dos podios en tres carreras, a pesar de su evidente falta de prestaciones. Mientras que Lewis Hamilton y George Russell consigan minimizar sus carencias en cada domingo, estos conseguirán más tiempo de margen a su equipo para que arregle los imprevistos del inicio de la campaña de 2022.
Eso sí, los objetivos que se marca la formación de la estrella no tienen pinta que se vayan a solucionar rápidamente. Las dos primeras cuestiones que se propone atajar Mercedes es la reducción de peso y la solución del efecto rebote. En cambio, existe un problema en relación al porpoising: no podrá ser solventado hasta que el W13 adelgace unos cuantos kilos. Por lo que la fecha prevista de la eliminación del 'marsopeo' está prevista para antes del parón estival, si no surge ningún contratiempo más por el camino.
Según las informaciones provenientes de la fábrica de Brackley, la meta es alcanzar las prestaciones de los equipos punteros antes de finalizar la temporada, aunque señalan la dificultad que ello conlleva: “Sería demasiado atrevido afirmar que seremos tan buenos como Ferrari. Supone un gran esfuerzo y ellos tienen un coche muy bueno en toda clase de circuitos”, informan desde Inglaterra.
En adición, el grupo de ingenieros está trabajando a destajo, al mismo tiempo que han concedido cierta información a la prensa alemana: “Hemos realizado más de 100 experimentos con la configuración del coche: la distancia con respecto al suelo, hacia arriba y hacia abajo, con mayor o menor amortiguación, el posicionamiento de las alas, diferentes alerones traseros... Pero todavía no hay señales de una solución”, lamentan en Mercedes, conscientes de que el 2022 podría ser un año perdido si no corrigen los errores a tiempo: “Es un problema complejo”.


















