Desafortunado final para Sergio Pérez en Arabia Saudí. El piloto mexicano, que logró la pole en la clasificación del sábado y que mantuvo el primer lugar en los primeros compases de la carrera, a pesar de la presión de Charles Leclerc, perdió cualquier opción de obtener su tercera victoria en la Fórmula 1 debido a un Safety Car bastante inoportuno.
Latifi, enemigo público en México
El piloto canadiense se accidentó en la última curva del circuito de Jeddah durante la vuelta 16 del Gran Premio. Justo en ese instante, Red Bull se comió un amago de los mecánicos de Ferrari en boxes y decidieron parar a Pérez. La decisión fue horrible, aunque nadie puede predecir el futuro.
La salida del coche de seguridad perjudicó por completo a Checo, que se vio relegado a la cuarta posición con las paradas de Leclerc, de Max Verstappen y de Carlos Sainz. Pérez estuvo a punto de conservar la tercera posición del podio. Sin embargo, el mexicano cruzó la línea blanca del coche de seguridad justo por detrás del español de Ferrari, que mantuvo el tercer lugar hasta el final.
En definitiva, la suerte no ha acompañado a Pérez en la jornada del domingo: “Ha sido una pena. Hay cosas que no puedes controlar como piloto. Hicimos lo que teníamos que hacer y, desafortunadamente, no fue suficiente para poder ganar la carrera”, ha lamentado el de Guadalajara.
Checo no se creyó que el Safety Car saliese justo en la vuelta menos indicada del Gran Premio: “Es increíble, Latifi... Pasó en la vuelta que menos necesitábamos. No solo fue un Virtual, sino un Safety Car. Perdimos la carrera ahí”, ha comentado decepcionado: “Teníamos la carrera en el bolsillo”.
El cuarto puesto de Pérez en Arabia Saudí sabe a muy poco. En condiciones normales, habría luchado, como mínimo, por la victoria. En lugar de tener 25 puntos en su casillero, ahora se tiene que conformar con 12 y con la séptima plaza en el Mundial.
Aunque no se ha olvidado de la victoria de Verstappen: “Estoy contento por el equipo y por Max después del último resultado”, ha concluido el piloto de 32 años, mentalizado ya para viajar a Melbourne de cara al tercer Gran Premio del 2022 después de un cuarto puesto tan doloroso en la noche de Jeddah.














