Carlos Sainz puede estar contento con su actuación en la sesión clasificatoria de Bahréin. El piloto madrileño ha peleado, por primera vez, por lograr una pole real con un coche ganador. De hecho, ha estado a punto de conseguirlo. Sin embargo, una décima le ha separado de ser el gran protagonista del sábado.
Licencia para soñar con Sainz
El piloto de 27 años casi sorprende en la primera clasificación del 2022 marcada por el cambio reglamentario y por el desorden de la jerarquía habitual de la F1. Ahora Ferrari y Red Bull son los equipos que mandan, mientras que Mercedes observa cómo sus grandes rivales son los que triunfan.
Un panorama totalmente diferente del que Carlos a punto ha estado de beneficiarse: “Esa décima que ha conseguido Charles al final estaba ahí”, lamentó el español nada más terminar la clasificación: “No haber conseguido esa última décima es una pena. Pero creo que Charles se lo merece, ha estado por delante todo el fin de semana”, felicitó a su compañero.
Efectivamente, Sainz no ha sido el héroe del día por 129 milésimas. Y eso que defendió la pole provisional en su primer intento de la Q3. Desafortunadamente para él, saldrá en tercera posición por detrás de Leclerc y del vigente campeón del mundo, Max Verstappen.
Problemas de adaptación
Pese a ello, Carlos ha terminado satisfecho con su progreso a lo largo del fin de semana: “He estado lejos y me ha costado adaptarme al coche. He estado más de medio segundo por detrás todo el fin de semana. Así que haber podido luchar por la pole ha sido una buena noticia”, comentó.
Después de terminar sus últimas tandas de la Q3 con el F1-75, Sainz reconoció haber salvado una distancia que ni él mismo se llegó a plantear al comienzo del Gran Premio: “Nunca he estado tanto por detrás. El año pasado, como mucho, estaba un par de décimas por detrás en algunos circuitos donde no me sentía cómodo. Este fin de semana he tenido que luchar contra un déficit de siete u ocho décimas desde los Libres 1” confesó.
No obstante, esa décima de diferencia con su compañero ha hablado muy bien de su evolución del viernes al sábado y confía en sus aspiraciones de cara al domingo. Aunque aún tiene que averiguar cómo se comporta su nuevo Ferrari: “Todavía no entiendo el coche al completo. Pienso mucho mientras estoy pilotando y eso me distrae, pero he podido luchar por esa pole y no me puedo quejar”, concluyó nada más finalizar la Q3 ante la mirada atenta de su equipo y de miles de espectadores en las gradas.














