La pretemporada de 2022 de Fórmula 1 ha comenzado de manera oficial: Red Bull ha cargado contra Mercedes. Christian Horner se ha ido de la lengua y a su equipo no le ha dado tiempo para frenar el avance de sus declaraciones polémicas.
La sinceridad de Horner pasa factura
El Mercedes W13 presentado en el Circuito Internacional de Bahréin es completamente distinto a la primera versión mostrada en las pruebas de Barcelona. El suelo ha cambiado, al igual que los soportes laterales en la zona de los espejos. Aunque, el mayor cambio lo han protagonizado los no pontones. Hablamos de una revolución general en toda regla que ya ha molestado a su rival principal.
Los avances aerodinámicos de Mercedes no han gustado a Christian Horner, que ha animado la primera mañana de test en Sakhir con unos comentarios picantes al medio alemán, AMuS: “Desde nuestro punto de vista, Mercedes ha ido demasiado lejos”, ha comentado esta mañana después de los grandes cambios exhibidos por la marca alemana: “Esto no corresponde con el espíritu del reglamento. Para nosotros, estos alerones son ilegales”, ha criticado.
La FIA aprobó el W13 en la inspección técnica. En cambio, Horner no se fía prácticamente de ningún componente introducido por Mercedes en las últimas horas. El dirigente británico también se ha referido al nuevo sostén que los alemanes han introducido en la zona de los retrovisores: “Estos no son soportes de espejos, sino dos alas. También tienen deflectores verticales construidos en la parte superior, por lo que no tienen nada que ver con el soporte del espejo”, ha agregado.
Las insinuaciones que Christian ha transmitido a la prensa en la mañana del jueves han descolocado al departamento de comunicación de Red Bull, el cual ha reaccionado tarde y mal. La escudería austríaca ha recalcado que no han sido unos comentarios oficiales por parte del jefe del equipo: “Christian Horner no ha concedido ninguna entrevista en referencia el coche de Mercedes. Cualquier cita que se le atribuya esta mañana es incorrecta”, asegura el comunicado.
Sin embargo, los periodistas que han presenciado dicha conversación con el periodista alemán, Michael Schmidt, desmienten a la formación de Milton Keynes y confirman las palabras de Horner. Pese a ello, Red Bull mantiene firme su postura de defender al líder de la escudería de la bebida energética: “No hemos hecho ningún comentario oficial sobre el monoplaza de Mercedes y no lo haremos”, concluye la marca austríaca.
Sin duda, existen dos versiones claras sobre una realidad. Por una parte, la de la prensa, que ha sido testigo de la charla con el líder británico. Y, por otra parte, está la visión del equipo, que ha protegido a Horner ante el peligro. En los lectores está la decisión de a quién creer.












