Lewis Hamilton reapareció en los test de Barcelona después de un silencio invernal que incomodó a rivales como Red Bull y que desencadenó en el despido de Michael Masi por parte de la FIA. Ahora, en la nueva era, el inglés confía en que tendrá de nuevo una máquina para iniciar su venganza personal.
Dudas disipadas sobre el rendimiento del W13
La escudería de la estrella comenzó los primeros test de pretemporada sin marcar tiempos significativamente rápidos en el Circuit de Barcelona-Catalunya. Esto avivó las sospechas de que, quizá, Mercedes no estaría preparada para el inicio del campeonato el próximo 20 de marzo en Bahréin.
En la rueda de prensa organizada por la F1 en Montmeló, Hamilton se mostró especialmente molesto ante esta insinuación y recordó el pasado exitoso de su escudería: “¿Por qué iba a pensar eso? Hemos ganado ocho títulos seguidos. ¿Por qué me sentiría así?”, respondió a los medios presentes en Barcelona.
Lewis, visiblemente enfadado, agregó lo siguiente: “Mi equipo no comete errores. Por supuesto que siempre hay un riesgo, pero no fallamos. Hay gente muy inteligente en la fábrica y confío en ellos al 100%. Independientemente de si hemos empezado bien o mal, lo superaremos. Siempre hemos seguido un gran plan de desarrollo”, contestó tajante.
En la última jornada de pruebas en España, Mercedes exprimió más su nuevo monoplaza y Lewis colocó el W13 al frente de la tabla de tiempos con un 1:19.138, despejando cualquier tipo de duda.
Inspector Hamilton
Al siete veces campeón del mundo se le vio más que nunca en unas pruebas de pretemporada. Algo poco común en él, puesto que, históricamente, ha acostumbrado a destinar el mínimo tiempo posible a presenciar los ensayos de su equipo.
En cambio, Lewis ha comenzado el 2022 con un enfoque diferente: “Este año será la pretemporada más emocionante porque en los años anteriores el coche era una evolución de las ediciones pasadas. En este es completamente nuevo y nadie tiene ni idea de dónde se encuentra”, señaló el compañero de George Russell.
Hamilton dedicó su tiempo libre a acercarse a los garajes de los equipos rivales. Concretamente, al de Red Bull para inspeccionar las novedades técnicas de la competencia en un año que está presentando una infinidad de modificaciones en el reglamento: “He visto los diseños de nuestro coche durante varios meses. Estoy tratando de echar un vistazo a los coches de ahí fuera para ver si han escogido una ruta distinta en cuanto al diseño de los pontones, del alerón delantero o del suelo”, concluyó Lewis, más activo que nunca en esta pretemporada trascendental.


