Ya no existen presentaciones buenas, tan solo filtraciones. En esto hemos quedado. El F1-75 ha sido desvelado de la manera más triste posible. Como cada año, el Ferrari era uno de los monoplazas más esperados de la temporada. Sin embargo, la magia se rompió. Otra campaña más en la que Liberty Media deja perder una oportunidad de oro para presentar en conjunto las 10 máquinas protagonistas como es debido en un evento multitudinario.

De filtración en filtración

Los gestos de sus dos pilotos titulares, Carlos Sainz y Charles Leclerc, no engañaron: Ferrari ha preparado un bólido rompedor. Al menos, por colores hasta que se compruebe en la pista si verdaderamente será tan rápido como lleva augurando la prensa italiana a lo largo de este invierno revolucionario.

La escudería de Maranello ha perdido su patrocinador principal, Mission Winnow. La marca tabacalera de Philip Morris termina su vinculación con Ferrari después de un lustro con alguna que otra polémica legislativa en determinados países. No obstante, los italianos han recuperado el patrocinio de Santander y también recibirán ingresos de otras fuentes, especialmente provenientes del incómodo sector emergente de las criptomonedas.

Todos estos cambios, sumados al nuevo merchandising, confirman lo que era un secreto a voces: el negro vuelve a estar presente en el decorado de Ferrari para la temporada 2022. Así es, los italianos recuperaran la combinación que tantos aficionados han añorado en los últimos años, por no decir décadas.

Regreso al futuro

Los monoplazas de esta nueva era de la F1, que destacan por sus estilo más curvilíneo y ondulado, recuerdan a los coches de carreras que formaron la parrilla de salida a principios de la década de los 90.

Precisamente, en el año 1990, Alain Prost y Nigel Mansell fueron la pareja mágica de Ferrari. En aquella campaña, el famoso 641, que enamoró a primera vista, relució un color negro imponente tanto en el alerón delantero como en el trasero, tiñendo de rojo el resto de la carrocería.

22 años después, la estructura de Maranello repetirá un patrón parecido. Y, siendo sinceros, la reacción de sus pilotos al ver el F1-75 por primera vez es lógica, aceptable y compartible.

Veremos si Ferrari es capaz de igualar las 6 victorias, las 3 poles, las 5 vueltas rápidas y los 14 podios conquistados en 1990 con su nuevo monoplaza que, sin duda, ha hecho un guiño a los tiempos pasados. Es hora de emular el 641 que plantó cara al McLaren MP4/5B de Ayrton Senna y de Gerhard Berger.