La Fórmula 1 de 2022 pretende ser revolucionaria y rompedora. Como si se tratase de una transición de un antiguo régimen a una era mucho más modernizada: la F1 ha prometido igualdad, evolución, sostenibilidad y espectáculo. Veremos cuántas de estas premisas se cumplen en la pista.
El mayor desarrollo de las últimas cuatro décadas
Christian Horner, jefe de la renombrada Oracle Red Bull Racing, ya advirtió que la maqueta presentada el pasado miércoles no tendría nada que ver con el monoplaza que veremos el próximo 23 de febrero en Barcelona, y ni mucho menos será comparable con el RB18 de la primera carrera del año prevista para el 20 de marzo en Bahréin.
Según el Team Principal de la escudería austríaca, “se evolucionará muy, muy rápido a medida que avance la temporada debido a las nuevas regulaciones”. Además, ha avisado: “Para cuando lleguemos a la primera carrera, el coche no se parecerá mucho al actual”.
Así es, Red Bull mostró una especie de coche de exhibición que sufrirá una gran metamorfosis, especialmente en el primer tramo del 2022. Toda esta transformación es la gran consecuencia de una revolución con la que Liberty Media promete cambiar el paradigma actual de la F1 a mejor.
Por lo visto en la fábrica de Milton Keynes, Horner le compra el discurso a la organización: “Probablemente, es el cambio reglamentario más grande en los últimos 30 o 40 años en la Fórmula 1”, subrayó Christian. Es por ello que el líder de la formación de la bebida energética garantiza un desarrollo “rápido, intenso y eficiente” con motivo del límite presupuestario que ha aplicado la F1 para esta campaña.
Muchas novedades y pocas respuestas. En esta situación nos encontramos actualmente antes de que los 20 monoplazas de la nueva era comiencen a rodar en los test de Montmeló. Mientras tanto, en Car and Driver seguiremos informando de las nuevas presentaciones que están por llegar, algunas de ellas más atrevidas que otras.












