La cúpula de Red Bull no las tiene todas consigo. Los altos cargos de Milton Keynes opinan que la competencia podría ser más feroz en 2022 y no solo centran su objetivo en Mercedes, sino también en la estructura dirigida por Mattia Binotto.
Ferrari, el tapado de la parrilla
La nueva era de la Fórmula 1 promete grandes sorpresas que podrían suponer una revolución jerárquica en el deporte. Entre estos aspirantes, Mercedes siempre ha estado al alza. No obstante, el director deportivo de Red Bull ha apuntado un referente más en la lista: Ferrari.
Según Wheatley, el equipo italiano cuenta con los recursos suficientes para ser un adversario digno en la temporada 2022 que arrancará el próximo 20 de marzo en Bahréin. Así ha argumentado Jonathan sus previsiones en relación a Ferrari: “El nuevo motor que usaron al final de la última temporada demuestra que son extremadamente fuertes”, aseguró.
Cabe recordar que Charles Leclerc estrenó una evolución de su unidad de potencia en el pasado Gran Premio de Rusia. Esta mejora permitió a su equipo comenzar una dinámica positiva que culminó con la victoria en su duelo particular contra McLaren en 2021.
Wheatley, pese al desarrollo del propulsor italiano, consideró que la formación del Cavallino posee, además, otras armas interesantes: “Tienen una pareja de pilotos muy buena con Leclerc y Sainz”, reconoció el director deportivo, que contradijo en sus declaraciones a Helmut Marko. El asesor de Red Bull piensa que las flechas de plata seguirán siendo el principal rival a batir.
Independientemente de quién sea finalmente el mayor oponente, Red Bull defenderá sus intereses de nuevo con Max Verstappen y Sergio Pérez liderando al equipo de la bebida energética. Asimismo, contará con el apoyo del personal de Honda. Los japoneses, aun habiendo oficializado su marcha la pasada edición, seguirán respaldando a la escudería austríaca este año con una denominación diferente: Red Bull Powertrains.






