A pesar de las múltiples voces que opinan que Haas no ha enseñado su verdadero monoplaza y que se trata de una simple exposición de un coche que nunca verá la luz, la cúpula de la estructura estadounidense ha desmentido que se trate de un bólido de carreras ‘falso’ únicamente empleado para presentar los nuevos colores de la escudería.
El VF-22 no es un maniquí de escaparate
No, no es ni mucho menos una representación gráfica hecha a ordenador basada en la maqueta inicial diseñada por la F1 en la campaña anterior. Haas ha desvelado un monoplaza de verdad con importantes distinciones respecto a la propuesta de Liberty Media.
Eso sí, como en cada presentación, hecha la ley, hecha la trampa. Y Günther Steiner ha preferido ser precavido a la hora de enseñar su nueva máquina: “Hemos mostrado un desarrollo previo, ahora estamos más avanzados”, ha confirmado el jefe de equipo.
Efectivamente, la formación norteamericana ha enseñado su monoplaza de verdad, aunque en una fase previa a la que se encuentra ahora. Es obvio que su director técnico, Simone Resta, no enseñaría sus cartas de manera tan gratuita a la competencia a principios de febrero: “Veréis piezas nuevas en los test”, ha recalcado Steiner.
El gerente italiano ha insistido en que su equipo todavía no ha revelado su diseño final a pesar del primer aperitivo de la pretemporada. Un desarrollo en el que Ferrari tendrá de nuevo una gran influencia: “El coche que se ha enseñado no es un simple F1 de exhibición con un acabado distinto. Hay bastantes diferencias”, sentenció Günther.
Se tiene previsto que el VF-22 pise el asfalto de Barcelona por primera vez el próximo 21 de febrero para realizar su primer día de grabación particular. Será entonces cuando Mick Schumacher y Nikita Mazepin tengan su primera toma de contacto real con un monoplaza que seguirá pintado por los colores de la bandera rusa y con el que esperan estar en la batalla de la zona media en 2022.












