La escudería italiana ha encontrado la dinámica positiva en los últimos meses. Desde la introducción del nuevo sistema de recuperación de energía (ERS) en Rusia, Ferrari ha mejorado notablemente su rendimiento y esto podría incrementarse la próxima temporada con nuevos elementos.
Unidad de potencia renovada
El equipo liderado por Mattia Binotto promete evoluciones fundamentales en el área de la unidad de potencia de cara al 2022. El departamento de motores de Maranello está satisfecho con la entrega de potencia del nuevo ICE que se estrenará el año que viene. Desde Italia apuntan a que estarán al nivel de la competencia gracias a los datos analizados en el banco de pruebas, aunque todavía queda por determinar si la fiabilidad acompañará al rendimiento y si la correlación en la pista es la acertada.
Según el periodista italiano Giuliano Duchessa, que trabaja con fuentes muy cercanas a la Scuderia, le ha llegado información acerca de que los resultados sobre los niveles de potencia han sido satisfactorios, por lo que el esfuerzo actual reside en conseguir esa importante fiabilidad antes de implementar la parte híbrida.
De ser ciertos estos rumores, Ferrari pondría fin a su déficit de potencia después de dos temporadas en el oasis debido al condicionamiento por parte de la FIA sobre el motor ‘cohete’ de 2019. Cabe destacar que la nueva unidad de potencia, al igual que sus elementos complementarios como el aceite, el combustible y el escape, deben ser homologados antes del 1 de marzo de 2022.
Un estilo más parecido al de un Fórmula 2
Mattia Binotto ha insinuado que el estilo de pilotaje de los monoplazas de 2022 podría asemejarse a la conducción de los bólidos de la categoría de plata: “Los coches se parecerán más a la Fórmula 2”, ha recalcado Binotto: “Quienes lo hicieron bien en ese campeonato probablemente también serán rápidos con los coches nuevos”, ha señalado.
En este aspecto, Charles Leclerc podría verse beneficiado, puesto que dominó en la temporada 2017 de F2 a bordo de un chasis Dallara. Recordemos que la nueva normativa que entrará en vigor el próximo año restringe la carga aerodinámica y revisa por completo el fondo plano y el difusor. Esto supondrá que los monoplazas presenten un mayor desequilibrio y que los pilotos jueguen más con el volante, como se puede apreciar en la conducción de un Fórmula 2 actual. Veremos qué pilotos se adaptan mejor a la nueva era de la Fórmula 1.





