El recién proclamado campeón del mundo de Fórmula 1 con Red Bull, Max Verstappen, ha contado su historia y ha revelado las dificultades que atravesó su familia para llegar a la cima del automovilismo mundial.

El sueño final

El piloto de 24 años logró el pasado domingo su primer título mundial en la F1 durante el Gran Premio de Abu Dhabi. Una cita que no se perdió su familia, puesto que le acompañó en el día más importante de su vida.

Una vez que Verstappen adelantó a Lewis Hamilton y cruzó la bandera de cuadros en primer lugar, el neerlandés volador se descompuso por debajo del casco: “Lloré en la vuelta de ingreso. Significa muchísimo. Es toda mi vida, era la misión de mi vida y era el último objetivo”, confesó visiblemente emocionado el domingo por la noche.

Max estuvo acompañado durante todo el fin de semana en Yas Marina por su padre Jos y por su madre Sophie Kumpen, ambos expilotos y separados desde 2008. También estuvieron su hermana Victoria Jane y su novia Kelly Piquet, hija del mítico campeón Nelson: “Es un momento que jamás olvidaré. Es muy especial para toda la familia”, declaró el hijo galardonado.

El joven y talentoso miembro de la familia Verstappen ha reconocido el gran esfuerzo que tuvo que realizar su familia para llegar a la cumbre de la Fórmula 1: “Mi familia tuvo que vivir para mí. Probablemente le costé el matrimonio a mi padre. Mi hermana me echaba de menos a mí y a mi padre porque él siempre estaba conmigo”, reveló el vigente campeón.

Max pasó la mayor parte de su infancia viajando junto a su padre Jos a los kartódromos, priorizando incluso las carreras antes que los estudios: “Nací para correr, pero mis padres nunca me presionaron, nunca necesitaron introducirme. Cuando creces y ves todo lo que ocurre a tu alrededor, dices: '¡Me gustaría probar esto!'”, añadió.

El 33, que la próxima temporada competirá con el dorsal número 1 de los campeones, ha reconocido que su padre fue y sigue siendo una gran influencia, al igual que el apoyo de su madre. No obstante, fue Jos quien actuó de manera más severa con Max: “Mi padre me decía: 'Un día sabrás lo que es perder y dolerá'. Siempre ganaba en Go-Karts y cuando perdía lloraba, porque odio perder. Creo que es una buena mentalidad, pero debes ser respetuoso con la persona que te gana. Necesitas los momentos duros para ser un piloto mejor”, concluyó el piloto neerlandés.

A sus 24 años, Max Verstappen se une al club de los campeones más jóvenes de la historia junto a Fernando Alonso, a Lewis Hamilton y a Sebastian Vettel. Todavía queda mucha historia por escribir.