Son varios pilotos los que han salido a defender a Lewis Hamilton tras su espectacular remontada en Sao Paulo, entre ellos Charles Leclerc y Carlos Sainz. Sin embargo, existe un hombre en la parrilla que no compra la teoría del milagro de la estrella británica en Interlagos. Ese es Fernando Alonso.
Un símil con el baloncesto
El piloto asturiano fue superado por el heptacampeón del mundo en la clasificación al sprint. Un día más tarde, Lewis venció en Sao Paulo partiendo desde la décima posición. Muchos lo catalogan como una heroicidad, pero Alonso, quien conoce cómo funciona la Fórmula 1 desde hace dos décadas, no comparte los innumerables elogios mostrados hacia Lewis.
El piloto de Alpine lo ha comparado con el deporte de Pau Gasol: “Como piloto, es como jugar al baloncesto y hay una canasta para uno y otra canasta para los demás”, ha insinuado: “Ellos (Mercedes) suman más puntos porque tienen una canasta más grande y tú tienes que encestar en una más pequeña. Así que siempre pierdes”, ha asegurado.
Fernando, desde luego, transmite una versión diferente de los hechos. Para él, Mercedes tuvo más culpa de la remontada que el propio Hamilton y está cansado de la desigualdad en el Gran Circo: “Me imagino a los niños viendo este deporte y observando cómo un coche pasa a dos en la recta. No les deberíamos dejar perder la esperanza de que pueden ser campeones”, ha concluido el antiguo rival de Lewis en McLaren.
Existe una perspectiva alternativa: la de quienes piensan que Hamilton sí hizo una actuación de 10, más allá de las prestaciones del W12. Leclerc, por ejemplo, ha aplaudido la actuación de Hamilton en Brasil. Según el monegasco, Lewis “fue más allá de lo que el coche podía darle”, mientras que su compañero de equipo en Ferrari, Sainz, ha atribuido el éxito del británico a “una combinación de un gran piloto con un coche muy dominante”. Cuestión de colores.



