Fernando Alonso, como buen piloto de la vieja escuela, se ha debido adaptar a los nuevos monoplazas en su regreso a la Fórmula 1. Un proceso que le ha llevado más tiempo del esperado. Es por ello que Alpine ha modificado sus reglajes para que el bicampeón rinda al máximo.

Configuración personalizada para Alonso

Fernando ha reconocido que ha tardado más de la cuenta en sacar el 100% del A521: “Dije al principio que iba a necesitar tres o cuatro carreras para alcanzar el nivel del coche. Al final fueron más, seis o siete, pero ahora me siento más cómodo con el monoplaza”, ha confesado el piloto asturiano en declaraciones a SoyMotor.com.

Alonso ha desvelado que Alpine ha configurado ciertas áreas del monoplaza para sentirse más cómodo a bordo del monoplaza francés: “Hemos cambiado algunas cosas del coche para adaptar mi estilo de pilotaje, desde la dirección asistida hasta el volante. Pequeños ajustes en el balance de frenado y el freno motor”, ha confirmado el piloto de cuarenta años, que está viviendo su segunda juventud en la F1.

Cada piloto tiene sus propios reglajes”, ha descrito el ovetense: “Yo siempre he sido agresivo moviendo el volante en mitad de la curva. Desde ahí noto las ruedas delanteras. Si el volante está más blando, significa que estás perdiendo agarre. Si se endurece, tienes mucho agarre y esperas que la parte delantera se mueva en un determinado momento”, ha explicado su táctica.

La forma de pilotar de Fernando es tan peculiar que, si algo no está como quiere, pierde sus opciones de sacar el máximo partido al coche: “Normalmente siento todo a través de mis manos. Si me quitan esto, estoy muerto. Otros pilotos no porque trabajan con el cuerpo o con otras cosas, pero soy débil si no noto las ruedas delanteras. Ahí es cuando no puedo predecir el coche”, ha indagado Alonso, que ha recuperado su mejor versión en las últimas carreras de la temporada 2021.