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Un coche como el Fiat Uno Turbo sorprende en una época como la actual en la que los automóviles son cada vez más grandes, pesados y lucen pantallitas. En 1985, la marca italiana lanzaba esta versión en un momento de la historia en la que “los jóvenes y los amantes del motor clamaban por vehículos que pudieran tener el rendimiento de un automóvil deportivo en una carrocería hatchback”, como bien dicen desde la compañía italiana. La respuesta no fue otra que el Uno Turbo, presentado en la primavera de 1985 justo cuando el modelo estándar cumplía 2 años en el mercado.
Bajo su pequeño capó se encontraba un motor de 1.301 centímetros cúbicos con inyección electrónica de combustible Bosch, encendido electrónico Magneti Marelli y un turbocompresor IHI VL2 refrigerado por agua con un intercooler aire/aire. La potencia máxima obtenida era de 105 caballos y 147 Nm de par a 3.200 vueltas que se transmitían a las ruedas delanteras a través de una caja de cambios manual de 5 marchas del Ritmo. El Fiat Uno Turbo lograba una velocidad máxima de 200 km/h y aceleraba de 0 a 100 en 8,3 segundos. Unas prestaciones muy buenas para un vehículo que en báscula dejaba apenas 845 kilos.
Pequeñas mejoras frente al Uno normal
El Fiat Uno turbo también contaba con cambios estructurales, como una barra estabilizadora y un sistema de frenos con discos ventilados delanteros. Y añadía velocímetro, cuentarrevoluciones e indicadores de presión, temperatura del aceite, temperatura del agua, combustible y, por supuesto, del turbo.
El exterior, aunque era discreto, tenía personalidad con un parachoques delantero revisado con faros antiniebla integrados y entradas de aire para el intercooler, además de pasos de rueda procedentes del Uno SX, y un portón trasero de fibra de vidrio con un alerón. Las llantas de aleación de 13 pulgadas se combinaban con neumáticos en medida 175/60. Y, dentro, había terciopelo negro decorado con las cinco barras rojas del logotipo de Fiat, las alfombrillas eran de color rojo que contrastaban con el negro de los cinturones. El volante de cuatro radios y un reloj rojo de cristal líquido completaban las novedades del Uno Turbo.
El coche que enamoró a un piloto de F1
El mismo año que el Uno Turbo se puso a la venta en 1985 tuvo un fuerte respaldo de Michele Alboreto, piloto de Ferrari. Alboreto probó el Uno Turbo en el circuito de Jacarepaguá, Brasil, fue noticia en todo el mundo. Al final de la jornada, el campeón italiano dijo del pequeño deportivo que “Es divertido, sensible y el turbo te acelera el corazón. Con un poco más de potencia, sería perfecto para la pista”.
El Uno Turbo se fabricó hasta 1994 dejando el testigo al Punto GT. En su momento, conquistó a más de 50.000 conductores.













