'Gran Turismo' (generalmente conocido como GT) es la franquicia de videojuegos más vendida bajo la marca de Play Station. Con este dato, la idea de llevarla a la gran pantalla se presentaba como un plan sin fisuras. Pero en un giro de tuerca más cinematográfico por parte de Sony Pictures, la película no adapta simplemente el simulador de carreras, sino la historia real de un chaval que ganó una competición del videojuego cuyo premio era pilotar coches en la vida real. Jann Mardenborough, que así se llama, pasó en poco tiempo de jugar con la consola en el sótano de su casa a competir como profesional en los grandes premios, incluyendo las 24 horas de Le Mans. Por el camino, tuvo que pasar por una academia de formación y someterse a un duro programa de entrenamiento.

Al frente del proyecto Sony colocó a Neill Blomkamp, director de rarezas de ciencia ficción como 'Distrito 9' (2009), 'Elysium' (2013) o 'Chappie' (2015), además de reconocido freak de los coches desde que era pequeño. En sus manos la historia se convierte en una trama clásica de aprendizaje, superación de adversidades y de lucha por un sueño. "Quería revivir la sensación de cuando, siendo niño, salía del cine de ver 'Karate Kid', 'Rocky' o 'Días de trueno'. Ese sentimiento tan positivo de tener un objetivo y luchar por él hasta alcanzarlo", contaba a FOTOGRAMAS. La película reúne todos los ingredientes para apasionar a los aficionados al videojuego, que pueden reconocer en ella los modelos de coches que aparecen en él (conseguirlos se convirtió en una obsesión para el director), así como los grafismos y muchos efectos de sonido. Por supuesto, también altas dosis de adrenalina y velocidad, razón de ser de este proyecto. Pero, además, ha conseguido un relato cargado de épica donde las emociones de los personajes y las relaciones entre ellos juegan un papel esencial. El resultado es una película que va más allá de la mera competición entre coches a 300 kilómetros por hora y que resulta muy disfrutable para quienes desconocen por completo el videojuego. 'Buscaba que los coches fueran una metáfora de cómo perseguir un sueño te hace crecer, y cómo podemos conseguir más cosas de las que creemos', explica Blomkamp.

Un elenco de lujo

Las interpretaciones son uno de los puntos fuertes de 'Gran Turismo', lideradas por un prácticamente desconocido Archie Madekwe en el papel protagonista. Junto a él están David Harbour ('Stranger Things') y Orlando Bloom ('El Señor de los anillos'). Completan el reparto Djimon Hounsou el el papel del padre del protagonista y la Spice Girl Geri Halliwell interpretando a su madre. Curiosamente, ella está casa en la vida real con Christian Horner, expiloto profesional y director de la escudería Red Bull de Fórmula 1. 'Tenerla en el set con todos esos conocimientos sobre el mundo de las carreras fue algo increíble', reconoce el director.