Puede que mires con envidia a los que, cada día, ganan tiempo y calidad de vida desplazándose en moto a sus lugares de trabajo o a sus citas de ocio, o puede que tú fueras uno de ellos, pero algún susto o una mayor precaución te hicieron alejarte de las dos ruedas. Puede, pero las motos de tres ruedas han llegado para solucionar las objeciones que algunos moteros en potencia, y otros en retirada, se ponían a sí mismos para no calzarse el casco. Dentro de ese segmento, como en todo lo relacionado con las motos, Yamaha se sitúa en los primeros puestos de la parrilla con su Tricity 300, una moto de tres ruedas que al estar homologada como triciclo se puede conducir, sin más trámites, con el carnet del coche.
Seguridad y diversión
No es un secreto que quienes miran a las tres ruedas con deseo lo hacen buscando, fundamentalmente, seguridad. Eso es algo que este vehículo brinda de inmediato. Y no solo por su rueda extra, que ofrece mayor superficie de contacto con el suelo. Yamaha ha equipado cada una de sus ruedas con tres grandes discos de 267 mm que garantizan –con el ABS y el sistema de frenado unificado de la marca– el mayor control en las condiciones más complejas. Con ella hay que seguir mirando con respeto los suelos húmedos o resbaladizos, pero las posibilidades de afrontarlos con éxito aumentan de forma exponencial.
Este gran avance en seguridad presenta como derivada inmediata una mayor capacidad para disfrutar de nuestras salidas. Pero es que, además, la Yamaha Tricity 300 es la moto más ligera de su categoría. Esta ligereza, unida al motor Blue Core 300cc, dan como resultado un tacto muy deportivo en la conducción para cuando quieras disfrutar sintiendo la inclinación en cada curva. Y a pesar del contundente par de motor, entrega la potencia con suavidad para convertirla en un vehículo perfecto para la ciudad.
No le falta un detalle
No todo es abrir y cerrar el gas o inclinarse sobre el asfalto. De hecho, una de las características más llamativas de este vehículo es que desactiva esta función, precisamente, cuando paras. El Standing Assist System que incorpora bloquea la inclinación de la moto para que puedas esperar cómodamente en cada parada. El poco peso, por supuesto, también te hará la vida más fácil a la hora de realizar cualquier maniobra.
Pensando en un uso práctico, la enorme capacidad del cajón que hay bajo el asiento te permitirá almacenar dos cascos integrales o su equivalente en cualquier cosa que necesites: desde las compras de una tarde por el centro a la mochila del niño cuando lo recojas del colegio.
Si pensar en girar el puño del gas y sentir el empuje de la tracción del motor te acelera el corazón, ahora puedes disfrutar de esta sensación con la máxima seguridad.














