Se llama Tatamel y como en Japón la premisa es ahorrar espacio, esta moto es tan ingeniosa como eficiente. La ha creado la empresa ICOMA y se pliega en unos sencillos pasos, además de servir de módulo energético, ya que su batería se puede extraer. Cuando “desplegada” para poder conducirla la motocicleta mide 1,23 metros de largo, un metro de alto y 65 centímetros de ancho. Una vez plegada para poder almacenarla se queda en 70 centímetros de largo, 68 de alto y 26 de ancho, aproximadamente el fondo, la altura y la anchura de un módulo de cajones estándar de cualquier mesa de despacho. Por eso es fácil guardarla sin que nadie se de cuenta de que te has metido tu moto en la oficina.

icoma tatamel moto electrica plegablepinterest
ICOMA//Car and Driver

Además, no hay que preocuparse por el peso porque incluso plegada cuenta con unas pequeñas ruedas para poder moverla sin esfuerzo. ICOMA ofrecerá la posibilidad de personalizar la Tatamel a gusto del cliente, gracias a que los paneles laterales se pueden reemplazar por otros con colores, materiales o texturas diferentes, además de añadir ilustraciones o instalar mensajes o carteles publicitarios. Todavía está en la última fase de desarrollo pero los técnicos japoneses anuncian una velocidad máxima de 40 km/h y una autonomía estimada de unos 50 km. La batería es de fosfato de hierro y litio, se puede extraer de la motocicleta y puede servir como fuente de energía adicional. También cuenta con tomas de corriente para poder ir recargando dispositivos como el smartphone durante los recorridos. Todavía no hay noticias sobre su comercialización pero los responsables de ICOMA esperan tenerla para venta en Japón a finales de 2022 y poco después en otros mercados.

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ICOMA//Car and Driver
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