La primera temporada de la Fórmula E ya ha comenzado y desde luego, lo ha hecho por todo lo alto. En su primera carrera, el coche de Nick Heidfeld terminó literalmente por los aires después de que Nicolas Prost le embistiera en la última curva, cuando el alemán trataba de rebasarle. La victoria final fue a parar a manos de Lucas di Grassi y el incidente nos permitió ver en la pista a los BMW i3 e i8 que sin duda, son parte del atractivo de esta prueba.

Coincidiendo con el estreno de la competición de monoplazas eléctricos de la FIA, BMW y Qualcomm, socio tecnológico oficial del campeonato, han querido promocionar la participación de su coche en esta prueba y nos han dejado verlo en plena acción. A continuación, Nelson Piquet Jr. demuestra a un técnico de Qualcomm cual es el verdadero potencial de este deportivo híbrido, al que el drifting tampoco se le resiste.

El BMW i8 se basta con su mecánica híbrida de 362 caballos y su chasis de construcción ligera –1.485 kilos– para llevar a cabo la tarea de Safety Car en la Fórmula E. Su inconveniente inicial para realizar esta tarea, era el de su autonomía eléctrica, de 37 kilómetros en condiciones óptimas. Sin embargo, un sistema de carga inalámbrico firmado por Qualcomm, le permite rellenar sus baterías de forma más rápida para estar listo en todo momento.