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Nadie duda de que las balizas V16 continuarán generando debate durante los próximos días y semanas. Los motivos son de sobra conocidos por todos, aunque el precio y la cuestionable funcionalidad de la luz y la geolocalización que ofrece son dos de los más importantes. Voces autorizadas como los bomberos, los gruistas y hasta agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil han comentado que la luz de las balizas V16 que obliga a llevar la DGT a todos los conductores en los coches es escasa.
A esas críticas se suman ahora las de la comunidad científica. Los médicos están lanzando mensajes de que las balizas pueden generar ciertos problemas de salud a algunos conductores que pueden ver alteradas sus constantes. El cardiólogo José Abellán explica exactamente dónde se encuentra el foco y a qué tipo de personas les puede afectar “sin rollos ni sensacionalismo”.
Cuidado con el imán de sujeción
En un vídeo publicado en sus redes sociales, Abellán (1 millón de seguidores en Instagram) explica de manera muy clara qué sucede a aquellas personas que llevan marcapasos y/o desfibriladores: “Resulta que las personas que tienen marcapasos o desfibriladores implantados en su corazón dependen de su buen funcionamiento para seguir con vida. Y, nosotros, los cardiólogos, para programarlos, comprobar su funcionamiento o para distintas situaciones que el paciente puede necesitar usamos campos magnéticos. Y, así, los marcapasos, cuando detectan un campo magnético importante, se ponen en ‘modo magnético’ y se reconfiguran temporalmente volviéndose ‘sordos’ al corazón del paciente. Algo que es seguro en un ambiente hospitalario o en una consulta y habitualmente también es seguro en el resto de las situaciones”.
Abellán continúa: “Entonces, lo que ocurre, es que estos imanes, si se colocan cerca del pecho del paciente donde están implantados los marcapasos, pueden activar ese modo. Pero no es que el marcapasos se rompa, es que se reprograma temporalmente mientras el imán está encima”. El cardiólogo añade: “El riesgo, pues, está en colocar una baliza que tiene este imán potente encima del dispositivo, encima del pecho del paciente. Pero no hay peligro de manejarlo a cierta distancia”.
Por último, José Abellán da dos recomendaciones a los pacientes con marcapasos: “La primera es que mantengas la baliza en todo momento alejada del pecho, a unos 20 ó 30 centímetros, por si acaso, es más que suficiente. Y la segunda, que la manipules en el brazo donde no tienes el implante para así maximizar la distancia”.














