Al parecer, el recién estrenado propietario de un Ford Mustang GT estaba deseando empezar a cumplir con los estereotipos negativos. Según la página de Facebook de la Patrulla de Carreteras de California en Modesto, tan solo una hora después de su compra, el potente coche rojo fue avistado pasando a toda velocidad junto a una de sus patrullas, y el radar registró una velocidad de 223 kilómetros por hora.

Un conductor fuera de la norma

El incidente ocurrió el 10 de diciembre en la Ruta Estatal 99 de California. Según la imagen publicada, el conductor conducía un Mustang GT de la generación S550 equipado con el paquete Performance opcional.

Tras rebasar, según se informa, a la patrulla de la CHP, especialmente marcada, las autoridades afirman que el conductor continuó adelantando imprudentemente a otros conductores. Una vez que la policía alcanzó el Mustang y lo detuvo, el conductor fue arrestado y el vehículo fue incautado tras solo 60 minutos de posesión.

La CHP comentó en su página de Facebook: "La CHP tomará todas las medidas necesarias para expulsar a estos conductores imprudentes de nuestras carreteras. Representan un gran riesgo para sí mismos y para todos los que comparten la vía".

Una negligencia instantánea

Sin duda, a casi 225 km/h, hay poco margen de error en la vía pública, y aún más con otros conductores alrededor. Los conductores no esperan que los rebasen al doble del límite de velocidad; además, a esa velocidad, si se considera el tiempo de reacción del conductor, el Mustang podría tardar casi 400 metros en detenerse por completo en caso de emergencia.

Basta decir que a este dueño de un Mustang le habría ido mejor yendo a una pista de carreras o a un circuito privado para descubrir lo que su coche puede hacer. De haberlo hecho, probablemente habría podido disfrutarlo durante más de una hora.

Vía: Road & Track
Traducido y editado por Borja Díaz