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Justo cuando los motores diésel han alcanzado niveles de eficiencia extraordinarios tras años y millones de euros invertidos en i+D por parte de los principales fabricantes automovilísticos, la Unión Europa, más papista que el Papa, decide ponerles fecha de caducidad. Una decisión que aún muchos seguimos sin entender dado que han permitido, por ejemplo, que todo un Mercedes-Clase E de turbodiésel de 200 CV registre menos de 4,5 litros a los 100 en viajes por autopistas. Pero para muestra, la hazaña que ha logrado el piloto de rallyes polaco Miko Marczyk con una berlina diésel del Grupo Volkswagen.
Durante unos días, Marczyk ha aparcado su Fabia WRC con el que compite y se ha puesto a los mandos del Skoda Superb 2.0 TDI de 150 CV que conduce cuando se quita el mono de carreras. Y lo ha hecho para marcar un récord de consumo logrado por un coche de fábrica.
¿Cómo ha sido el récord de consumo de Marczyk con Skoda?
Miko se planteó ir desde su Polonia natal, donde vive, hasta Disneyland París, lo que suponía unos 1.400 km. Digamos que es una distancia razonable para un coche como el Superb 2.0 TDI, pero Marczyk se propuso regresar a su hogar ¡sin parar a repostar! Y así lo hizo: con 66 litros y una conducción eficiente, marcó una media de 2,61 litros a los 100. Así pudo completar 2.831 km sin pisar una estación de servicio nada más que para comprar comida. El Skoda Superb 2.0 TDI 150 CV homologa 4,8 litros a los 100 en ciclo WLTP combinado. Al carecer de hibridación, le corresponde la etiqueta C.
El piloto polaco utilizó un coche con acabado Sportline, que rebaja la altura 15 milímetros lo que, en sus palabras, “mejora la aerodinámica”. También activó el modo ECO y mantuvo velocidades medias de unos 80 km/h, que es a la que comprobó que gastaba menos, pues antes de lanzarse a esta aventura, estuvo circulando con el coche para familiarizarse con él. La gasolina dice que era normal, “no premium”, y los neumáticos, tampoco eran nuevos, sino que tenían unos miles de km porque considera que unos recién puestos no son tan eficientes.
Así es el Skoda Superb TDI de Miko Marczyk
El Skoda Superb TDI que ha utilizado Marczyk es de la actual generación, que se basa en la anterior. Un automóvil de 4,91 metros de largo, homologado para 5 pasajeros y con un maletero de 645 litros. En este caso, la berlina checa monta un dos litros de 150 CV y 360 Nm de par con cambio automático DSG de 7 marchas y tracción delantera. Una mecánica que oficialmente hace un 0 a 100 km/h en 9,2 segundos y alcanza una punta de 225 km/h. Recordemos que el Superb también se comercializa con carrocería familiar y con una atractiva motorización microhíbrida de 48V.
El Skoda Superb 2.0 TDI 150 CV tiene un PVP en España de 50.000 euros en su versión base Selection, que ya lleva de serie llantas de 17 pulgadas, faros led, pantalla multimedia de 13 pulgadas con conexión a internet durante 3 años, arranque en pendiente, climatizador trizona, cámara de marcha atrás…
La versión tope de gama corresponde a la L&K, que incrementa el precio hasta los 57.225 euros a cambio de mejorar y mucho la línea y el equipamiento.















