Tras sorprendernos con el peculiar y exclusivísimo Skytop, BMW prácticamente confirmó la llegada, en un futuro no muy lejano, de un nuevo supercoche bajo el marchamo de BMW Motorsport, el cual tomaría como inspiración al célebre M1 de finales de los setenta.

Pero, mientras aguardamos su aparición (o, al menos, la publicación de alguna imagen oficial), la imaginación es libre. Y, en ejercicio de esa libertad, diseñadores independientes como Sebastiano Ciarcià ya han imaginado cómo podría ser. Este creador italiano ha compartido en su Instagram personal varios bocetos y renderizados sobre su propuesta, a la que denomina BMW Ethos, la interesante visión de un hiperdeportivo muy inspirado en el Nazca C2, otra joya que la propia marca bávara, allá por los noventa, no se atrevió a lanzar al mercado.

BMW Ethos: La idea de un Grupo C neofuturista

Diseñado y carrozado por Italdesign, el BMW Nazca C2 de 1991 fue la evolución del Nazca M12, un primer concepto de supercoche propuesto a la marca bávara por el estudio transalpino. Una fuerte inspiración de los Grupo C de las carreras de resistencia forjó una carrocería sumamente aerodinámica, con forma de cuña y perfiles curvos que obedecían a las incipientes tendencias del diseño orgánico noventero.

bmw nazca c2pinterest
Italdesign

Propulsados por un motor V12 de cinco litros de la propia BMW con 350 CV, los dos ocupantes del Nazca C2 encontrarían en su cabina acristalada todas las comodidades imaginables para disfrutar con el placer de cruzar continentes a más de 300 km/h. Pero en BMW, preocupados por la incertidumbre económica al inicio de aquella década, no vieron clara su comercialización y decidieron, finalmente, cancelar el proyecto.

Más de treinta años después, el BMW Ethos imaginado por Ciarcià rescata muchos rasgos de aquel Nazca C2, en especial su silueta en cuña alargada y la bóveda de cristal que actúa como cabina la cual, al igual que en su ancestro espiritual, posee una parte que puede alzarse para conceder acceso al interior.

Todos estos rasgos tan de Grupo C conviven con otros más de nuestro tiempo, como por ejemplo el aerodinámico frontal donde las dos grandes canalizaciones de aire en sus extremos se disimulan con unas ópticas Led de diseño muy similar a las firmas lumínicas que estamos acostumbrados a ver en los últimos modelos de BMW. La trasera, por su parte, integra su propia firma de luz en una cola Kammback que incorpora una especie de alerón posterior activo, el cual debería ser capaz de desplegarse en función de la velocidad.

Para propulsar su creación, Sebastiano Ciarcià apunta alto y, en lugar de un V12, imagina una potente motorización eléctrica alimentada por una pila de combustible de hidrógeno, otra de las muchas tecnologías de futuro por las que apuesta BMW en la actualidad.