Las recientes palabras del presidente del Gobierno de España no han caído bien en un sector de por sí tocado. Recordemos que Sánchez dijo públicamente en rueda de prensa que “España será un país mejor si tiene más automóviles eléctricos, por cierto, fabricados en España; más autobuses públicos y, por tanto, más transporte público, y menos Lamborghinis”. Recordemos que Lamborghini pertenece al Grupo Volkswagen, compañía propiedad de Seat y Cupra, ambas con fábricas en la Zona Franca de Barcelona y Martorell, a las que hay que sumar la planta de Landaben (Pamplona) y la futura de baterías en Sagunto (Valencia).

La industria del automóvil piensa que no tiene el apoyo de los políticos comunitarios con mensajes como éste y los empresarios están preocupados ante los signos de fatiga que muestra el mercado del automóvil ante la electrificación impuesta desde Bruselas. Recordemos que este sector representa cerca del 8% del PIB español con una facturación de 112.565 millones de euros y una producción total de casi 2,5 millones de vehículos entre turismos, motocicletas y camiones.

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SEAT//Car and Driver

Las cifras de Lamborghini en España

Por tanto, el alegato del presidente del Gobierno sobre la electrificación del parque automóvil está muy bien siempre y cuando se contara con inversión pública que garantizase su implantación, por ejemplo, con una red de cargadores pública así como mejorar las ayudas en la compra de estos automóviles (se busca que sean directas). Sólo hay que ver cómo hay países que consideran al automóvil una industria estratégica. Japón, por ejemplo, acaba de anunciar un nuevo plan para desarrollar baterías y en la que Toyota ha sido designada como parte implicada pues consideran este tema dentro de una ley de seguridad económica.

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Endesa

Tampoco fue acertado hablar de una compañía como Lamborghini. Según datos de ANFAC, Lamborghini ha vendido en España entre enero y agosto de 2024 34 coches repartidos entre 13 Huracán, 4 Revuelto y 17 Urus. Evidentemente, el todocamino deportivo es el modelo preferido por los clientes al aunar prestaciones e imagen. Un coche que, de media, vale 300.000 euros, de los cuales, unos 63.000 euros son de IVA y cerca de 45.000 euros son del impuesto de matriculación. Esto quiere decir que cada Urus matriculado en España deja alrededor de 108.000 euros a las arcas públicas, una sexta parte de lo que cuesta un autobús eléctrico. Gracias a la venta de esos 34 ‘Lambo’, se podrían comprar 6 autobuses eléctricos.

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Lamborghini//Car and Driver

Tampoco está de más otra comparación: Lamborghini se queda alejada de las cifras de venta de Ferrari en el mismo periodo de tiempo (59 coches), Maserati (220 matriculaciones), Bentley (40) y Aston Martin (41).