Olor a quemado, humo y fuego; sin duda, hay un incendio. De inmediato, una llamada al 112 para avisar de ello. La alarma en el parque de bomberos suena y hasta el lugar se desplaza una dotación que acude preparada para lo peor. Antes de entrar en el escenario, comprobaciones del equipo para asegurarse su integridad, incluida la bombona de oxígeno, pues literalmente se van a jugar la vida y no saben qué se van a encontrar hasta que lleguen al foco del incendio. Lo poco que saben es que es un coche eléctrico.

Afortunadamente, el incendio del vehículo que van a apagar se puede considerar de grado menor. En realidad, se trata de un PHEV, un híbrido enchufable. El automóvil en cuestión se encuentra en el sótano -3 de un bloque residencial-oficinas aparentemente moderno. El humo inunda el interior del parking. Llegan hasta el problema no sin antes cortar la corriente del cargador al que está enchufado el vehículo.

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Bomberos Comunidad de Madrid / X//Car and Driver

Apagar el incendio de un coche con baterías

Tras enfriar el turismo, comprueban que el calor ha bajado con una cámara térmica mientras bombean al exterior el humo acumulado. El proceso termina con el corte del cable del cargador.

El suboficial de bomberos de Madrid Milara explica el procedimiento que han puesto en marcha con la movilización “de bomba y escala”, así como todas las tareas llevadas a cabo. Por último, proceden a retirar el coche del garaje mediante eslinga y patines. Arrastrado por un todoterreno Toyota Land Cruiser.

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Bomberos Madrid//Car and Driver

Afortunadamente, sólo se producen daños materiales y no hay que lamentar víctimas.