Un Gran Premio de Fórmula 1 es sinónimo de celebrities, aunque hay circuitos en los que los famosos se multiplican. Es el caso de Mónaco, por razones obvias, y Miami. En el Gran Premio que se ha celebrado el pasado fin de semana (y con victoria de Lando Norris), hemos visto a la cantante Camila Cabello en el box de Ferrari, a Tom Brady en el de Williams, Zinedine Zidane en Alpine F1 Team y a la actriz Alexandra Daddario en el motorhome de Oracle Red Bull Racing, por citar una pequeñísima parte de los VIPs que se han dejado ver.

Entre ellos, también estaba el cantante británico Ed Sheeran, quien ha compartido conversaciones y tensión con su compatriota George Russell. Tensión porque no se esperaba lo que le iba a proponer el piloto de Mercedes: una vuelta rápida al circuito de Miami donde horas más tarde se disputaría la carrera.

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Car and Driver

La risa floja lo dice todo

Subidos a bordo de un Mercedes-AMG GT y con motivo de las ‘Hot Laps by Pirelli’, Russell y Sheeran comienzan el show de caras. Las del piloto son normales pues está acostumbrado a la velocidad y a lidiar constantemente con los subvirajes y los sobrevirajes, pero no las de Sheeran, quien en más de una ocasión aflora una risa nerviosa y al que en más de una vez suelta un improperio. Todo ello acompañado de suspiros.

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Sheeran se baja del Mercedes-AMG GT con un “eso ha sido realmente jodido” y se despide de Russell con un abrazo. ¿Repetirán pronto?