Son muchos los intentos por reflotar las instalaciones abandonadas de Nissan en la Zona Franca. Desde el gobierno catalán se está buscando por activa y por pasiva inversores para que den una segunda vida a la que fuera una de las principales factorías de Barcelona. No sólo por imagen, sino por todo lo que ello conlleva: empleo directo en las instalaciones, remodelación, mantenimiento… y, cómo no, una industria auxiliar necesaria para fabricar coches.

El último intento viene de parte de China. Concretamente, del gigante asiático Chery. La compañía ya ha afirmado que desea instalarse en España, y para ello, comenzó a mover ficha a finales del año pasado, cuando en noviembre, una delegación visitó la Ciudad Condal para entrevistarse con altos ejecutivos de la comunidad autónoma, entre los que se encontraban el presidente de la misma Pere Aragonés y la secretaria del sector del automóvil de UGT en Cataluña Yolanda Funés.

El primer paso para que abra sus puertas

Ahora se ha sabido que Chery ha firmado un acuerdo con EQV Tecnhologies y BTech, que viene a ser el primer paso para establecerse formalmente. La idea que baraja el fabricante de automóviles es entrar en Europa con esta producción de 50.000 coches al año de su segunda marca Omoda.

No es la primera vez que Chery se interesa por estas instalaciones. Tal y como recogen periódicos especializados en economía, en 2010, los mandamases de Chery mostraron cierto interés por hacerse con ellas aunque, finalmente, no hubo acuerdo. Ahora, la cosa tiene mucho mejor pinta y si nada se tuerce, se podría anunciar un acuerdo a finales de año como muy tarde o principios de 2024.