Son muchos los aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de comprar un coche eléctrico. Dependiendo de la persona o familia, podrán en valor una serie de conceptos sobre otros. Habrá quien prime la ecología por encima del coste de adquisición, mientras que otros pensarán más que la compra de un vehículo cero emisiones es muy alta para su economía o el tipo de uso que va a hacer. Hay que valorar también la infraestructura del hogar (si tienes enchufe doméstico o posibilidad de poner un cargador en el garaje particular o comunitario) y la instalación eléctrica, que previsiblemente habrá que dar el salto en el contrato de potencia contratada, lo que conlleva un gasto puntual al cambiar de tarifa y otro más al mes. No obstante, esto último no tiene por qué ser así, ya que instalaciones de 3,2 kWh pueden permitir cargar un coche eléctrico con batería pequeña, aunque para ello se necesiten muchísimas horas.
Ante esta duda, Peugeot hace suyo el debate y nos propone que nos pongamos en la piel de un usuario que busca comprar un 208. ¿Lo elige gasolina, diésel o eléctrico? Desde la marca hacen hincapié que ofrecen al cliente múltiples soluciones en función de sus necesidades. Si realiza muchos kilómetros cada día, el BlueHDI sigue siendo imbatible con su mayor nivel de eficiencia y, sorpresa, un coste de adquisición más bajo que el gasolina de idéntica potencia ya que éste se vende con un acabado de gama más alto (el diésel vale 20.199 euros con la terminación Active y el gasolina, 21.290 euros con Allure). Según cálculos de la marca, con los precios actuales, hacer 100 kilómetros con un diésel cuesta 7,6 litros a los 100 a razón de cuatro litros por 1,9 euros cada litro. En el caso del gasolina Puretech, recorrer 100 kilómetros cuesta 11,8 euros con un consumo medio de 5,4 litros.
¿Qué hay del eléctrico?
De nuevo, y siempre según Peugeot, la versión e-208 es muy atractiva desde el punto de vista de la eficiencia y el coste de uso. Teniendo en cuenta única y exclusivamente el coste de la energía para moverse, un e-208 puede recorrer 100 kilómetros con un coste de unos cuatro euros, siempre y cuando se utilicen tarifas valle y se cargue en casa. De utilizar recargas públicas, el precio se elevaría hasta los 13,6 euros cada 100 kilómetros, por lo que sería la más cara de las tres soluciones.
Recordemos que el Peugeot e-208 está a la venta desde 33.320 euros del nivel Active y llega hasta los 36.920 euros del GT, la versión probada en este particular duelo y que incluye pantalla táctil de 10 pulgadas, cuatro USB, faros Full Led, frenada de emergencia, cámara de marcha atrás, avisador de ángulo muerto, tapicería específica, llantas de 17 pulgadas Shaw, climatizador bizona… Los precios del e-208 bajan sensiblemente en caso de acogerse a financiación y al plan Moves III; es entonces cuando sí es una alternativa real a sus rivales y hermanos Puretech y BlueHDI.














