Estos últimos años nos han traído el retorno de dos iconos del off-road como el Land Rover Defender y el Ford Bronco. Dos 4x4 que han vuelto en una versión moderna pero que no renuncia a sus orígenes con diseños muy atractivos neo-retro. Pero cuál de los dos es realmente el mejor modelo en su categoría. En este tipo de situaciones hemos visto en más de una ocasión a rivales enfrentándose en una drag race, pero aquí estamos hablando de modelos 4x4, así que es mucho mejor ponerles cara a cara en un reto adaptado a sus capacidades, un duelo de arrastre, o lo que es lo mismo, un tira y afloja de toda la vida, la prueba perfecta para comprobar la capacidad de tracción y fuerza que separa a los buenos 4x4 de los excelentes.
¿Potencia o un buen calzado?
Así, Sam CarLegion ha juntado a los dos todoterreno para celebrar esta prueba que en un principio se presenta bastante equilibrada y con cada oponente destacando en un campo distinto, ya que mientras este Land Rover Defender 110 P400 presume de una potencia superior, con un motor de 6 cilindros en línea de 3.0 litros con hibridación suave para unos 395 CV de potencia 550 Nm de par, el Bronco se presenta con la edición Badlands y el paquete Sasquatch para lucir unos mucho más generosos y adecuados neumáticos todoterreno de 35 pulgadas, perfectos para transmitir de forma mucho más efectiva su menor potencia con 330 CV y 562 Nm de par máximo procedentes de un motor V6 de 2.7 litros biturbo.
Un claro ganador
Y es que como decía aquel anuncio de televisión, la potencia sin control no sirve de nada, y aquí aunque la batalla es encarnizada entre ambos y el Defender no está dispuesto a rendirse fácilmente, el Bronco saca partido a su mejor calzado para ganar con relativa facilidad, especialmente en la segunda y tercera y cuarta batalla, con un Land Rover prácticamente a merced de la fuerza del Bronco. Queda la incógnita de comprobar cómo se comportaría el Defender con unos neumáticos a la altura de los del Bronco, pero por el momento tenemos a un claro ganador.









