Según estudios internos de Stellantis, las ventas de coches eléctricos en EEUU dentro de 10 años serán del 40% del total. Ante el riesgo de desabastecimiento visto con los microchips y para cubrir una gran demanda de baterías, el grupo ha decidido crear una manufactura. Una factoría que aún se desconoce su ubicación, pero sí el inicio de las obras, que empezarán en el tercer trimestre de 2022. Estas pilas, posteriormente, viajarán a las distintas fábricas de Stellantis de Estados Unidos de América, Canadá y México, y serán válidas tanto para híbridos enchufables como para eléctricos puros.
Carlos Tavares, CEO de Stellantis, está contento con el acuerdo alcanzado: “El anuncio de hoy es una prueba más del despliegue de nuestra agresiva hoja de ruta de electrificación y el cumplimiento de los compromisos anunciados en nuestro EV Day de julio. Con esta iniciativa, hemos determinado nuestra próxima gigafábrica, con miras a alcanzar una capacidad total de, al menos, 260 GWh para 2030. Me gustaría agradecer a todas y cada una de las personas involucradas en este proyecto estratégico. Juntos, estaremos a la vanguardia de la industria, con niveles de eficiencia líderes en la industria, y ofreceremos vehículos eléctricos que despertarán pasiones”.
Ya han trabajado juntos
La alianza entre la anteriormente conocida como Fiat Chrysler Automobiles, ahora Stellantis, y LG se remonta a 2014, cuando participaron en el desarrollo del Chrysler Pacifica Hybrid, el primer monovolumen electrificado del sector, afirmación que se desprende del comunicado oficial.
En Stellantis se prevé invertir en los próximos meses más de 30 millones de euros en el desarrollo de software y en la electrificación de sus vehículos, lo que afectará positivamente en la reducción de las emisiones de todos los automóviles del grupo, independientemente de la marca (Peugeot, Citroën, DS, Opel, Vauxhall, Fiat, Abarth, Lancia, Alfa Romeo, Jeep, Chrysler, Maserati, Dodge y RAM).











