- Los 30 coches eléctricos con más autonomía del mercado
- Los 35 coches eléctricos más baratos del momento
- Los 10 vehículos eléctricos más deseados del mundo
Si el Ford Mustang es, a día de hoy, el primer coche que se nos viene a la cabeza al acordarnos de los muscle cars, ello se debe en buena parte a su larga tradición, jalonada por un gran número de versiones especiales y ediciones limitadas.
Una tradición de la cual también participa el eléctrico Mustang Mach-E, que ahora rescata una de aquellas variantes más populares del modelo, especialmente en California. Toca dar la bienvenida al Mustang Mach-E California Special.
Una fusión entre la electricidad y lo clásico
Tomando como base el Mustang Mach-E GT de 487 CV, tracción integral y autonomía de 515 km, el California Special destaca en primer término por el vinilo decorativo del capó, el cual combina negro mate y satinado con los trazos en Azul Adriatic que anuncian el nombre de esta edición especial.
Una nota de color, este azul, que se repite en los emblemas de la carrocería o la serigrafía GT/CS de las llantas, dotadas con un diseño retro inequívocamente inspirado en los años sesenta y un tamaño de 20 pulgadas.
En el interior, el California Special abandona las sutilezas e inunda de azul la mayor parte del habitáculo: el tapizado de los asientos (en tejido Navy Pier ActiveX), el volante y una porción significativa de los guarnecidos se nos presentan en este tono, inspirado en el Océano Pacífico. Las letras GT/CS vuelve a aparecer, esta vez en relieve sobre la tapa del reposabrazos central.
El legado de la 'West Coast'
El origen de la denominación California Special se remonta a un punto entre 1967 y 1968. El primigenio Ford Mustang es un superventas nacional, especialmente en California donde sus escasas precipitaciones y sus muchas horas de sol y buen tiempo favorecían salir a recorrer kilómetros a ritmo tranquilo con un deportivo como el Mustang.
Este éxito comercial animó a los concesionarios de California a proponer la creación de una edición especial que conmemorase ese superávit de ventas, pues en su estado se vendían más Mustang que en ningún otro. Ford accedió, pasándole el encargo a su socio Carroll Shelby quien respondió creando el primer Shelby Mustang GT500, apodado 'Little Red'.
De aquel 'Little Red' surgieron una gran cantidad de detalles estéticos y funcionales que terminarían formando parte de los primeros paquetes California Special, el cual podía combinarse con cualquier V8 de la gama del primer Mustang (289, 302, 390 y 428 Cobra Jet), con potencias entre los 195 CV y los 335 CV. Con transmisiones a elegir entre manual de cuatro velocidades y automática de tres, Ford produjo un total de 4.100 Mustang California Special en 1968 la mayoría de los cuales se vendió, evidentemente, en la misma California.













