Ferrari ha desvelado su nueva criatura: el 12Cilindri. Un coche espectacular en todos los sentidos, empezando por el diseño y terminando por el motor de 12 cilindros en V que le da nombre. Una mecánica, por cierto, atmosférica y que carece de cualquier hibridación. Posiblemente, de las últimas veces que Ferrari la emplee un propulsor así en uno de sus coches de calle, colocado, por cierto, en posición central delantera, como sucedía en los GT de los años 50 y 60.

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Ferrari//Car and Driver

El Ferrari ‘dodichi Chilindri’ ha nacido para enamorar al aficionado: su largo y gigantesco capó, las preciosas llantas de 21 pulgadas y, por supuesto, el cockpit, donde la deportividad domina frente a otros conceptos como los de confort y lujo. Justo aquí, en el habitáculo, encontramos uno de los elementos estrella del 12Cilindri que muchos han pasado por alto.

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Ferrari//Car and Driver


El detalle perfecto para el petrolhead

Efectivamente, en el interior del 12Cilindri está un detalle que enamorará a los petrolhead. Lógicamente, no son los espectaculares asientos tipo bacquet, que podrían, ni las pantallas (tiene 3, de 8,8”, 10,25” y 15,6”), como tampoco los mandos del volante. De lo que te queremos hablar está muy cerca del aro de la dirección, detrás, para ser más exactos. En efecto, son las gigantescas levas del Ferrari 12Cilindri.

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Estas enormes levas acabadas en metal están fijas en la columna de la dirección y son perfectas para el manejo secuencial. Su posición es especial pues permiten al conductor-piloto saber en todo momento dónde están, incluso con el volante girado dado su descomunal tamaño, lo que permite bajar o subir una marcha mucho más rápido.